10 de enero: un triste aniversario
10 de enero, esos aniversarios que no son para celebrar.
Eran las 9 de la mañana más o menos, acababa de bajar a la agencia cuando me llamó mi hermana, «Hellen, corre, ven, que mamá se ha puesto muy mala»
Me dio el pálpito… Dejé a Claudia sola, subí a casa, agarré las llaves del coche con los nervios en punta y corrí como una loca los 15 km que separaban mi casa en pleno centro de Zaragoza de la de mis padres en las Lomas, a las afueras.
Cuando llegué estaba la ambulancia del 112 y los enfermeros fuera.
Me esperaban a mi, tal como les pidió Ana, imaginando que me iba a dar el síncope al ver que mamá no estaba enferma…
Es que ya no estaba.
Bienvenid@s a mi espacio